¿Hasta cuando con el caos en el transporte?

Miles de pasajeros viven atrapados entre el tráfico y la contaminación.

A Juan Carlos Gutiérrez le caen las gotas de sudor por la cara y con un periódico que ya terminó de leer se airea la cara. “Yo llevo como cuarenta minutos atracado en esta congestión, transitar por la panamericana norte en hora punta es una verdadera pesadilla, casi todos los días llego tarde a mi trabajo por más que salgo bien temprano.

Juan Carlos es funcionario de una institución del estado y como él miles de conductores y pasajeros viven todos los días atrapado entre el caos y la contaminación ambiental en ese laberinto conformado por varios kilómetros de vehículos entre la Avenida Carlos Yzaguirre en Los Olivos y la Vía de Evitamiento en El Agustino.

Más de 900 mil personas viven atrapadas entre tres y cuatro horas diarias, al menos veinte horas a la semana y más de ochenta horas al mes, es decir un usuario de un bus micro o custer de Lima norte se la pasa entre tres y cuatro dias de su vida al mes viajando entre su casa y su destino final.

Ese tiempo podría fácilmente dedicarle a compartir con la familia, a los estudios, a la lectura o simplemente a descansar más. Frente a este caótico panorama de congestión, contaminación ambiental y sonora y de mucho estrés para el usuario, nacen brillantes propuestas del ingeniero Jhonny Pardavé Livia.

El catedrático de la Universidad Nacional Federico Virrareal, sostiene que los camiones con cargas superiores a 5 toneladas de peso deben tener un horario específico de circulación, ese horario deben ser entre las 10 de la noche y las 5 de la mañana, de esa forma miles de camiones cuya longitud supera los más de 20 metros podrían ser ocupadas por autos particulares y el tráfico se aligeraría. Una segunda alternativa sería crear lo que en Bogotá Colombia, ha funcionado muy bien, se trata de la “placa pico”. Un día como hoy permite la circulación de los camiones con placa par y mañana lo hacen los que tienen el ultimo digito impar. Jhonny Pardavé tiene el último una tercera alternativa para evitar el caos en la Panamericana Norte y la que él considera la más viable.

Es una ruta muy sinuosa, poco conocida pero permite llegar a Lima Norte a San Juan de Lurigancho en sólo 20 minutos. Esta vía de comunicación se encuentra al final de la avenida Collique. Es una carretera muy angosta, de un solo carril pero muy usada por colectiveros que transportan pasajeros de ida y vuelta y por quienes tienen negocios al otro lado del cerro, es decir en Jicamarca o en Collique Comas. Esta trocha carrozable une a Collique y San Antonio de Jicamarca. Fue abierta hace más de 15 años por los mismos pobladores de la zona como una necesidad de comunicación, ya que muchos lugareños encontraron trabajo al otro lado y tenian que viajar a pie. A bordo de una camioneta simple un equipo de la revista El Viajero acompaño al ingeniero Jhonny Pardavé a recorrer esta carretera y tomar el tiempo del viaje. Después de atravesar las faldas de los cerros que dan para Collique llegamos en 25 minutos a Jicamarca. El viaje por la caótica Panamericana Norte nos hubiera tomado más de dos horas, refiere el Ingeniero Pardavé. Si las autoridades de Transporte y del Gobierno Regional de Lima decidiran ensanchar y pavimentar esta vía, miles de usuarios acortarían su tiempo de viaje y por ende la Panamericana Norte se descongestionaría, asegura Pardavé. El estrés causado por la congestión vehicular y las largas horas de vivir condenados y atrapados entre la contaminación ambiental y sonora crecen cada día a espaldas de las autoridades municipales, de transportes y de gobierno central. Un Valioso tiempo perdido en el caos que usted podría dejar de lado y dedicarle a compartir con la familia, los estudios, a la lectura o simplemente a descansar más. Las autoridades tienen la palabra.

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