EL ENCANTO QUE OFRECE LIMA DE NOCHE

Con una mezcla de miedo y entusiasmo caminaba por Lima. Recordaba poco de esas calles, por las que hacía casi 15 años no caminaba por ahí. Le habían hablado mucho de lo peligroso que se había vuelto “ya no era como antes”, y al ver las noticias, lo confirmaba también. Lorena se fue a puertas de cumplir 10 años, y este año cumple 25, es aquí donde el entusiasmo se muestra al saber que puede disfrutar de su país como nunca antes, con independencia, y con libertad.

Sábado por la noche. ¿Qué debería conocer del Perú? Tal vez un pisco sour, por lo que significa como licor bandera. Esa sería una gran idea pues además sería una especie de dejavú, porque aunque se fue con 9 años, ese sabor a limoncito, no lo habría probado fuera de su país jamás.

Así comienza el recorrido por los bares Miraflorinos.

Pequeñas puertas con estrechas escaleras hacia unos segundos pisos son lo que se reconoce rápidamente como los bares en la Av. Larco. Esos lugares fueron la primera opción acompañados de un pisco sour para iniciar la noche. Dicho y hecho, Lorena no quería dejar de tomar eso.

La calle de las pizzas fue la segunda opción y qué mejor que un vino junto a pan al ajo “solo para picar”.

La tercera, y aunque no es peruana, se convirtió en una gran alternativa que le encantó. Un bar brasileño alrededor del parque, la acogió con una caipirinha.

Y para terminar, una cerveza en uno de los pequeños locales de la calle Esperanza.

La combinación “para probar” solo fue de unos sorbitos de cada uno, excepto con el pisco sour que se ganó, como era de esperarse, el primer lugar en su paladar

1 Comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *